DE UNA INTUICIÓN AL MERCADO GLOBAL

Nuestra marca surgió de la intuición de un sabio empresario y farmacéutico que, en la década de los 60, consiguió comprender lo útil que podía llegar a ser el cosmético no solo para completar los tratamientos recetados por los médicos dermatólogos sino también para mejorarlos.

Por aquellos años no había muchos dermatólogos con los que poder dialogar sobre cosméticos, pero las dermatitis alérgicas de contacto, sobre todo desencadenadas por la presencia de metales pesados en las fórmulas, ya eran muy frecuentes.

Tan pronto como se identificó esta necesidad de encontrar un remedio, en la década de los 90, en colaboración con acreditados laboratorios químicos, perfeccionamos un método capaz de detectar inclusive cantidades infinitesimales de níquel.
Esto nos ha permitido realizar cosméticos “Sometidos a la prueba del níquel” adecuados incluso para las pieles más sensibles.

Así pues podemos considerarnos precursores en dedicar una atención particular al tratamiento de la piel sensible, alérgica e hiperreactiva.

Gracias a la confianza que los consumidores nos han demostrado, actualmente somos una de las primeras empresas punteras presentes en el canal farmacia y parafarmacia.
Todo ello nos ha impulsado a proponernos inclusive a los mercados extranjeros, en los que la presencia de BioNike sigue creciendo, de hecho, estamos presentes en más de 50 países del mundo.

Nuestra trayectoria, caracterizada por innovación, investigación científica y calidad, representa al mismo tiempo tanto una meta como un nuevo punto de partida que nos empuja hacia objetivos cada vez más ambiciosos y trepletos de retos.