La piel de los niños

¿Cómo tratarla?


Puesto que es más vulnerable, los cuidados diarios fundamentales para la piel del niño (limpieza y protección) requieren productos específicamente formulados que respeten su delicado equilibrio cutáneo. Por tanto, es importante elegir cosméticos claramente identificados para los más pequeños y sin ingredientes potencialmente irritantes y/o sensibilizantes, como los alérgenos de los perfumes o algunos conservantes.

Los cosméticos para los recién nacidos y los niños se dividen básicamente en tres categorías:

  • productos para la limpieza
  • protectores para la zona del pañal
  • emolientes e hidratantes faciales y corporales

Limpiar la piel de los niños

Limpiar la piel infantil es imprescindible para eliminar potenciales irritantes cómo saliva, secreciones nasales, orina, heces, suciedad y bacterias patógenas.
El contacto prolongado con estos factores/agentes, sobre todo en la zona del pañal, puede provocar rojeces y escoceduras, irritación, infección y alteraciones de la función barrera.
Precisamente porque es algo que se repite frecuentemente y en zonas sensibles, la limpieza requiere productos especialmente delicados, formulados con tensioactivos de alta tolerancia (anfóteros o no iónicos) evitando los aniónicos habituales, por ej. SLES (lauril éter sulfato de sodio), que son más económicos, pero tienen un poder desengrasante superior y excesivo para la piel del niño. Para obtener una limpieza extradelicada, a menudo se añaden ingredientes lipídicos como aceites, vegetales y otros, así como otras sustancias suavizantes como el gel de aloe. 

Desde los primeros días de vida del bebé, para el baño diario hay que elegir un producto limpiador de textura aceitosano espumante. Al añadirlo al agua, forma una emulsión lactescente que limpia la piel por afinidad, protegiéndola de la sequedad y ayudando a contrarrestar su posible descamación.

Para rostro y cuerpo, tanto para los pequeños lavados como para el baño diario, se puede optar también por un producto ligeramente espumante de textura cremosa, que limpie sin modificar el delicado equilibrio lipídico, dejando la piel suave e hidratada.

Además, pueden ser muy prácticos los productos que no requieren aclarado como las aguas micelares para los bebés. En estas fórmulas se utilizan tensioactivos especiales, no espumantes y capaces de formar “micelas”, pequeñas estructuras en forma de burbujas que ayudan a capturar fácilmente las impurezas presentes en la piel, como si fueran pequeños imanes. Poniendo en un disco de algodón el agua micelar se elimina la suciedad del rostro, las manitas y el culito, con un mínimo roce y sin dejar restos ni irritar la piel.

En cuanto al cabello, los niños experimentan muchas transformaciones hasta alcanzar aproximadamente un año de edad, momento en el que el pelo empieza a estabilizarse, incluso en lo que respecta también al color.
Al nacer, el recién nacido tiene en general solo un vello fino que se ha formado durante los nueve meses de embarazo y que está destinado a caer y a cambiar aspecto a lo largo de su crecimiento.
Para las primeras semanas de vida del recién nacido se puede utilizar para el cabello el mismo producto limpiador utilizado para el baño. Seguidamente, y con más razón si el cabello se deja largo, por ejemplo en las niñas, se encuentran disponibles champús específicos, especialmente delicados y, por tanto, más adecuados para lavados frecuentes.

Para la costra láctea

La costra láctea es una forma de dermatitis seborreica infantil más bien común, que se presenta generalmente en la cabeza de los recién nacidos, probablemente debido a las hormonas maternas que estimulan la actividad de las glándulas sebáceas. Si la hubiera se puede utilizar un champú, siempre y cuando sea rico en sustancias emolientes y calmantes, para ablandar las escamas y facilitar que se despeguen.

Protectores para la zona del pañal

A nivel de la ingle, la piel de los bebés está expuesta a un roce directo del pañal, a humedad por la saturación de orina y al contacto con las heces. Por lo tanto, es muy probable que, aunque la madre se esmere en el cuidado de la piel del bebé, en esta zona se pueda manifestar una dermatitis del pañal, o lo que es lo mismo, una reacción cutánea de tipo irritativo. Esta dermatitis, aunque sea común y a menudo transitoria, no se debe subestimar por el elevado riesgo de infección provocada tanto por bacterias como por hongos (por ej. la cándida).

Para prevenirla, además de cambiar frecuentemente el pañal, es recomendable limpiar delicadamente la piel y secarla bien sobre todo en los pliegues inguinales y luego aplicar una ligera capa de una pasta protectora la cual, al formar una barrera sobre la piel, la mantiene aislada del mojado.

Estas pastas están elaboradas generalmente a base de óxido de cinc con un alto porcentaje del mismo (20%), un ingrediente mineral que cuenta también con propiedades calmantes y ligeramente antisépticas. A menudo además de la acción barrera del óxido de cinc se encuentran presentes ingredientes con acción calmante para contrarrestar posibles rojeces.

Emolientes e hidratantes faciales y corporales

Para hidratar y proteger la delicada piel de los niños, incluso diariamente, se pueden utilizar productos fluidos, como cremas y emulsiones. Estos productos ayudan a compensar la menor secreción sebácea de la piel infantil y a menudo contienen también activos con propiedades calmantes y reparadoras, útiles en caso de posibles rojeces.

Además, desde los primeros días de vida de los recién nacidos, las pastas protectoras, además de en la zona del pañal, pueden aplicarse también en otras partes del cuerpo como por ejemplo en caso de rojeces e irritación por agentes climáticos (frío, viento, etc.).

Por último, para los recién nacidos son especialmente adecuados los productos formulados con aceite para el masaje después el baño. Un gesto que se convierte en un momento de complicidad entre la madre y su hijo y que, como demuestran las evidencias clínicas, favorece el bienestar psicofísico del pequeño además de favorecer su relajación y un sueño tranquilo.


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Hace una pregunta a nuestros expertos

Todos los productos BioNike de las líneas TRIDERM, DEFENCE y PROXERA están formulados para reducir el riesgo de intolerancia y son adecuados para las pieles sensibles. De hecho están sometidos a la prueba del níquel, SIN conservantes, SIN perfume (o con perfume libre de alérgenos), SIN gluten, y elaborados con ingredientes rigurosamente seleccionados y controlados.

Te recomendamos en cualquier caso consultar con tu farmacéutico y/o tu dermatólogo que te aconsejarán lo mejor posible.

¿Sabías que?

La investigación BioNike ha elaborado una línea completamente dedicada a los más pequeños. TRIDERM BABY&KID está expresamente formulada y concebida para la piel de los recién nacidos y los niños pequeños, y comprende productos para la limpieza, con y sin aclarado, así como productos hidratantes y protectores. Ideal cada día para el cuidado de su piel, TRIDERM BABY&KID está indicada incluso en caso de malestar cutáneo, irritación en la piel y rojeces.

Además, BioNike ha pensado en ellos especialmente para la exposición solar, creando DEFENCE SUN Baby&Kid: fórmulas ideales para proteger la piel de los recién nacidos, pero estudiadas también para los niños a los que les encanta sentirse libres moviéndose y jugando con el agua y la arena.